25 de enero de 2011

Hoy mucho calor. Me desperté de un sueño tan hermoso.
Lamentable, porque lo sentí tan real.
Pero bueno me tuve que despertar, porque sentí que mi mamá me apago el aire. Mierda, mierda.
Voy al grano, hoy tengo que ir de Milva, ella es mi psicóloga, mi salvadora, que me ayuda en los problemas de mi vida, la de una adolescente complicada. Después creiría que Camila me llamará, no sé. O si no me quedo en casa con Alí (mi gatito.) y mi amado aire acondicionado. Hasta la próxima.