6 de abril de 2011

Hablo de la llave, de la llave maestra, la única, la que abre todas las puertas. 
La llave, que nos hace llorar cuando nos olvidamos que si alguna vez amamos a alguien no existe más la soledad.
La llave maestra es capaz de abrir el candado más cerrado, de despertar hasta el corazón más dormido.
Es una llave que va a girar, y va a girar, y va a girar hasta abrir el candado.
La llave maestra abre la puerta de la vida, la puerta de los milagros y la puerta de la fe. 
Abre los grilletes para sacarnos las cadenas que no nos dejan caminar.