Me falta tanto por vivir, tengo tanto tiempo
para encontrar a ese alguien. Que no creo que valga la pena apurarme,
correr a buscarlo. Entonces, prefiero
disfrutar lo que tengo, en vez de vivir pensando en lo que me falta. Y cuando
tenga que ser, será. Algún dia abrire la puerta, y el viejito de enfrente no va a ser el viejito, sino una persona a la que crea perfecta sabiendo que no lo es, y
me haga ver el mundo perfecto, sabiendo que no lo es.