Papá Maru:
Siento que tengo ganas de escribirte.
Hoy te vi, y vos mismo me preguntabas: ¿Porqué me miras tanto, hija?
Y la verdad es que no hay respuesta concreta a esa pregunta.
Mi respuesta sería porque te amo, y me alegra verte feliz. Que se yo, es raro después de todo lo que pasó. Todo lo que siento, cuando te miro a vos, lentamente se me va, se pierde entre el aire, y me quedo en tus ojos. Aunque seas el padre más inmaduro, irresponsable… Que la verdad se quedó en sus 16 años, que lo tengo que aceptar tal como es, o dejarlo ir. Y la verdad, que aunque seas todo eso y mucho más, te amo tal como sos, aunque te hayas mandado las mil y un cagadas conmigo, con mis sentimientos, entendí que sos exactamente así y que no voy a exigirte nada más. Porque se que mis pequeñas cosas, no las podes cumplir, no pudiste desde mis tres años, no vas a poder ahora que tengo catorce años. Tal como dije antes, sos así, tu personalidad es así, te dejo ir o te acepto. Y si te dejo ir, tal vez sufra más de lo que sufrí en este último tiempo. Así que mi decisión es aceptarte tal como sos. Porque ningún padre es perfecto, pero cuando uno puede, quiere Maru espero que lo sepas. En fin, te amo hoy y siempre. Jamás lo dudes.